Hasta pronto, corazones voluntarios

MARTA AÑORBE DE FRUTOS.- Corazones voluntarios nació hace unos meses como medio para visibilizar la extraordinaria labor que realizan de forma desinteresada los voluntarios de la ciudad de Vitoria. Aspirar a mostrar todas y cada una de estas actividades sería un trabajo muy pretencioso, por lo que desde un principio se planteó este blog como forma de dar a conocer el voluntariado aproximándose a tres actividades concretas: el Banco de Alimentos, el centro de acogida Betania y el apoyo escolar.

Corazones voluntarios visitó el Banco de Alimentos de Álava, una institución que se encarga de gestionar los excedentes de los centros de distribución para que otras personas puedan beneficiarse y, de esta forma, dar una segunda vida a los alimentos que no se venden. Además, fue una ocasión perfecta para conocer de primera mano cuál es el proceso que siguen los alimentos desde que llegan al Banco de Alimentos de Álava, situado a las afueras de Vitoria, hasta que son entregados al consumidor final, en este caso, los beneficiarios de la parroquia de Santa Clara.

El centro de acogida Betania es otro de los lugares en los que la solidaridad de los vitorianos se pone claramente de manifiesto. En efecto, Corazones voluntarios acudió al centro para descubrir la enorme labor que realizan con las personas que llegan a Vitoria para empezar una nueva vida y ver algunos ejemplos concretos de la generosidad presente en la ciudad.

Por último, Corazones voluntarios propone como forma de entregar el tiempo a los demás el apoyo escolar. Ayudar a menores con las tareas o tratar de enseñar castellano a los adultos puede ser otra manera de colaborar con la sociedad.

Este blog llega a su fin, pero la actividad de los corazones voluntarios de Vitoria tiene todavía mucho trabajo por delante.

Muchas gracias y hasta pronto.

Voluntarios profesores de todas las asignaturas

  • Docentes altruistas de todas las edades ofrecen clases de refuerzo para los menores que llegan a Vitoria
  • Los adultos reciben diariamente clases de español en el centro de acogida Betania

MARTA AÑORBE DE FRUTOS.- El centro de acogida Betania, gestionado por Berakah, recibe diariamente cerca de cuarenta personas que han abandonado sus hogares para empezar una nueva vida. En numerosas ocasiones, los que llegan a la ciudad de Vitoria son familias con menores de edad. Uno de los problemas con los se encuentran al llegar a la capital alavesa, tanto los más pequeños de la casa como los adultos, es la dificultad de aprender el idioma. En algunos casos concretos, esta situación se agrava, ya que en el colegio se enseñan otras lenguas como euskera o inglés.

En el centro de acogida Betania hay aulas donde se imparten las clases de español y de refuerzo por los voluntarios (MARTA AÑORBE)

Después de salir del colegio, los menores se desplazan hasta el centro de acogida Betania, situado en el casco viejo de la ciudad, donde de lunes a jueves les esperan los voluntarios. Antes de ponerse al día con las tareas y deberes, lo primero que hacen es merendar. En efecto, es un momento especial, donde menores y voluntarios se van conociendo y comparten experiencias. Tras este momento de desconexión, comienzan las clases en las aulas preparadas y habilitadas para la ocasión.

Muchos de los voluntarios que ofrecen su tiempo y ayuda son jóvenes que compaginan sus estudios con actividades de voluntariado. Laura Alútiz es una enfermera recién graduada que ha colaborado con Berakah realizando tareas de apoyo escolar con los más pequeños. Para ella, la decisión de comenzar con esta labor «fue totalmente espontánea y supuso una oportunidad para conocer culturas diferentes y para ayudar a los niños con dificultades escolares«. No obstante, con el paso del tiempo, Laura se convirtió en «un modelo a seguir para ellos, alguien en el que confiar para resolver dudas y con quien hablar cuando tenían problemas, por lo que fue una experiencia mucho más que satisfactoria».

«Me convertí un modelo a seguir para ellos, alguien en el que confiar para resolver dudas y con quien hablar cuando tenían problemas»

Laura Alútiz, voluntaria de Berakah
El material escolar que emplean en las clases es una donación de los corazones voluntarios de Vitoria (MARTA AÑORBE)

Los adultos también pueden acudir al centro con el fin de mejorar su nivel de español. Por las mañanas, se ofrecen clases de español para que puedan lograr un trabajo o desenvolverse en situaciones cotidianas como ir a la farmacia o rellenar la matrícula del colegio de sus hijos.

Ayudar a realizar los deberes o enseñarles a mejorar el español son dos de las actividades que se llevan a cabo en Berakah y que pueden ser una forma de aproximarse al voluntariado. ¿Conoces a alguien que haya colaborado de esta manera?, ¿cómo ha sido la experiencia?

La solidaridad de los vitorianos en imágenes

MARTA AÑORBE DE FRUTOS.- Existen muchos corazones voluntarios en la ciudad de Vitoria. En efecto, numerosos vitorianos donan objetos para se puedan volver a utilizar. En la asociación Berakah vemos esa generosidad, ya que cuentan con un ropero, donde se pueden adquirir ropa de segunda mano a un precio muy reducido. Además, también disponen de un economato, una despensa solidaria en la que venden productos de higiene personal y alimentos. Ninguno de estos dos lugares podrían podrían existir si no fuese por el trabajo desinteresado de los voluntarios que acuden al centro de acogida Betania.

Estas imágenes son tan solo algunos ejemplos de los corazones voluntarios de Vitoria. ¿Has colaborado alguna vez? Mándanos tu foto y cuéntanos cómo fue.

Betania, mucho más que un centro de acogida

  • Cerca de treinta personas acuden por primera vez cada día a este servicio social en Vitoria
  • Todos los trabajadores son voluntarios y tan solo reciben una donación de la Caja Vital

MARTA AÑORBE DE FRUTOS.- Escondido entre las calles del casco antiguo de la ciudad de Vitoria se encuentra el centro de acogida Betania, asociado a Berakah, una iniciativa de cuatro parroquias vitorianas. En efecto, es un lugar al que acuden diariamente cerca de treintas personas procedentes de diferentes países tanto de África como de Latinoamérica para pedir ayuda.

El centro de acogida Betania se sitúa en el corazón del casco viejo (MARTA AÑORBE)

Sor Pilar Redín es la trabajadora social que se encarga de recibirles y de realizar un estudio personalizado para cada caso concreto. De esta forma, tratan de agilizar todos los procesos burocráticos, tales como las matrículas de los colegios, el acceso a la sanidad pública, la búsqueda de un empleo y de una vivienda… En la misma línea, ofrecen asesoramiento en temas jurídicos (documentos administrativos), orientación laboral y en cuestiones relacionadas con los microcréditos…

Una de las primeras ideas que pusieron en marcha es el café calor, un espacio donde conocerse mejor y compartir momentos de confianza entre ellos y con los voluntarios. Además, realizan muchas más iniciativas como clases de refuerzo, los desayunos infantiles cada sábado, el reparto de cerca de cien raciones diarias en el comedor social de Zugaz, la despensa de Tabgha (un economato solidario), talleres de formación…

Berakah cuenta con dos residencias en el casco viejo de Vitoria (hogar Ain Karem y hogar Belén), donde acogen a familias y a madres con hijos. En estos pisos, conviven familias de diferentes nacionalidades y cuentan con visitas frecuentes de los voluntarios.

Todas las personas que trabajan en este lugar son voluntarios que realizan esta labor de manera desinteresada, puesto que lo que reciben es mucho más grande que lo que dan. En efecto, Sor Pilar Redín afirma: «no recibimos ninguna subvención por parte de las autoridades, salvo la donación de la Caja Vital con la que comprar alimentos para la despensa solidaria. La gente es muy generosa pero no llegamos a cubrir todas las necesidades».

«No recibimos ninguna subvención por parte de las autoridades»

Sor Pilar Redín, trabajadora social de Betania

Estas son algunas de las muchas actividades que realizan en Berakah, algunos ejemplos de los corazones voluntarios que existen en Vitoria. ¿Conocías el trabajo que hacen desde Berakah? ¿Has participado en algunas de las actividades que organizan? Cuéntanoslo en la sección de comentarios.

Minuto a minuto: el viaje de los alimentos excedentes

  • La parroquia Santa Clara es un punto de entrega al que acuden las familias para recibir la ayuda
  • Cada dos semanas, los voluntarios seleccionan los alimentos que van a ser donados ese día

MARTA AÑORBE DE FRUTOS (texto y fotografía)

8:00 h·Vitoria– Buenos días y bienvenidos a la cobertura minuto a minuto, en la que se relatará el proceso que siguen los alimentos desde que llegan al Banco de Alimentos de Álava hasta que, finalmente, son recogidos por el destinatario final en el centro parroquial de Santa Clara. ¿Conoces cuál es el procedimiento?, ¿has participado en alguna entrega de alimentos? Cuéntanos cómo fue esa experiencia en los comentarios.

8:05 h·VitoriaCorazones voluntarios visitó el Banco de Alimentos de Álava recientemente, con el fin de conocer qué se hace con los excedentes y cuál es la labor que realizan los voluntarios.

8:30 h·Vitoria– Un reducido número de voluntarios se da cita dos veces al mes en la parroquia Santa Clara, para poder desplazarse hasta la gasolinera, en la que se encuentran los dos camiones alquilados para transportar los alimentos.

8:45 h·Vitoria– El grupo se pone en marcha y se dirige hasta el Banco de Alimentos de Álava, situado a las afueras de la ciudad. Se trata de un trayecto de apenas unos quince minutos, donde los voluntarios descubrirán al llegar cuál es el género que van a transportar.

9:00 h·Vitoria– Una vez en el Banco de Alimentos de Álava, se recargan los camiones con los productos tanto perecederos como de mayor duración que han sido donados por los centros de distribución. De esta forma, se consigue dar una segunda vida a los alimentos y aprovecharlos al máximo.

9:30 h·Vitoria– Los dos camiones de alimentos llegan a la parroquia de Santa Clara. Allí, el resto de los voluntarios ayudan a descargar el material y deciden qué alimentos se van a entregar hoy y cuáles se van colocar en el almacén para futuras ocasiones.

9:45 h·Vitoria– Los voluntarios han habilitado una sala, donde van a colocando los alimentos en función del número de las personas a las que se haga la entrega, ya que en algunas ocasiones pueden ser familias de cuatro o cinco miembros.

10:00 h·Vitoria– En esta ocasión, se preparan diferentes paquetes de pasta, cacao en polvo, aceite, legumbres (lentejas, garbanzos…), leche, chocolate o mermelada, entre otros productos. Hay que tener el tema de las cantidades, ya que esta ayuda está pensada para cubrir las necesidades de dos semanas.

9:45 h·VitoriaBlanca Zugaza es una de las voluntarias que acude a ofrecer su tiempo y ayuda cada dos semanas. Ella viene dos o tres veces al mes y colabora en cargar, descargar, colocar y entregar los alimentos a las familias que acuden al centro.

10:30h·Vitoria– Ya está casi todo preparado y los voluntarios hacen un descanso para coger fuerzas antes de que lleguen las personas beneficiadas por estas acciones. Además, es una buena ocasión para conocerse mejor entre todos.

11:10h·Vitoria– Algunas de las familias que reciben la ayuda tanto del Banco de Alimentos de Álava como de la parroquia Santa Clara tienen niños pequeños con diferentes necesidades. Es por ello, que los voluntarios reservan un espacio para otro tipo de productos como pañales (de diferentes tallas), leche en polvo o comida para bebés. Igualmente, se intenta respetar algunas de las costumbres, por lo que se interesan por las preferencias de los destinatarios.

11:30h·Vitoria– Los voluntarios preparan bolsas con diferentes tipos de verduras, hortalizas y algunas piezas de frutas que no se pueden vender en supermercados, pero que todavía se pueden aprovechar y utilizar. Esta semana, se entregan patatas y peras, principalmente.

11:45h·Vitoria– Se acerca la hora de la entrega y los voluntarios ya han terminado de colocar y preparar todos los alimentos para las diferentes familias. Ahora solo queda esperar cerca de quince minutos, hora a partir de la cual, las familias están citadas para acudir a recoger la ayuda.

12:00h·Vitoria– Puntualmente, se comienza a organizar una fila a la entrada de la parroquia de Santa Clara. A medida que van llegando, los voluntarios llenan los carros con los alimentos preparados para dárselos a las familias.

12:10h·Vitoria– El reparto se realiza en un recibidor contiguo a la sala, en la que está todo listo para ser entregado. Los voluntarios ayudan a las familias a recoger los productos y a meterlos en sus bolsas para que dispongan de ello de una forma más rápida.

12:45h·Vitoria– Ya se han donado todos los alimentos a las familias que acuden a esta centro parroquial de Santa Clara. Los voluntarios antes de macharse limpian y ordenan la sala utilizada para que ésta pueda ser empleada para otras actividades.

13:00h·Vitoria– El Banco de Alimentos y la parroquia Santa Clara colaboran conjuntamente con el fin de donar los excedentes a familias necesitadas. De esta forma, no se desperdician los alimentos y se consigue ayudar a estas personas de la ciudad de Vitoria.

13:05h·Vitoria– Hasta aquí la narración minuto a minuto de cuál es el proceso que siguen los alimentos desde que son recogidos por los voluntarios de la parroquia Santa Clara hasta que son entregados a las familias beneficiadas. Muchas gracias por su compañía durante todo el proceso.

La segunda vida de los alimentos que no se venden

  • El Banco de Alimentos de Álava reparte alimentos a cerca de mil trescientas familias de Vitoria
  • Los centros de distribución donan los productos que no consiguen vender para que no se desperdicien

MARTA AÑORBE DE FRUTOS.- La ciudad de Vitoria-Gasteiz siempre se ha movilizado para ayudar a las personas que están atravesando por una situación de necesidad o de precariedad. Un claro ejemplo de ello es el Banco de Alimentos de Álava, donde desde hace más de veinte años colaboran con centros de distribución para donar los excedentes perecederos y de mayor duración a cerca de mil trescientas familias. De esta forma, grandes cantidades de alimentos no se desperdician y pueden ser disfrutados por personas con dificultades económicas.

Esta iniciativa, que surgió en Estados Unidos pero que no se implantó en España hasta veinte años más tarde, realiza numerosas actividades como La Gran Recogida de Alimentos donde cada año se ve el corazón voluntario de los ciudadanos. Los principales productos que se recogen son: arroz, leche, lentejas, pasta, pañales…

Javier Galdos, uno de los voluntarios más veteranos, explica el proceso que siguen los productos desde que llegan al Banco de Alimentos hasta que son recogidos por personas de centros colaboradores, puesto que el destinatario final recibe los alimentos a través de un intermediario que gestiona la distribución. Además, Javier Galdos afirma que ayudar en el Banco de Alimentos supone «la satisfacción de haber intentado hacer algo por alguien».

Javier Galdos, voluntario del Banco de Alimentos de Álava

La labor que realiza el Banco de Alimentos de Álava es tan solo una muestra del corazón voluntario de las personas, en su gran mayoría de jubilados. ¿Conoces a alguien que colabore con esta institución o que se haya beneficiado de su ayuda? ¿Has participado en alguna de las campañas que realiza la Federación de Bancos de Alimentos en toda España? Cuéntanos la experiencia en la sección de comentarios.

Ayudar con el Banco de Alimentos supone «la satisfacción de haber intentado hacer algo por alguien».

Javier Galdos, miembro del Banco de Alimentos de Álava

¿Tienes un corazón voluntario?

MARTA AÑORBE DE FRUTOS.- Desde hace mucho tiempo, la sociedad ha sabido organizarse y solidarizarse con aquellas personas han pasado por situaciones de dificultad, que se vio agravada por la crisis económica. Este blog se centra principalmente en ofrecer información a aquellas personas de Vitoria que tienen un corazón voluntario, pero que aún no saben cómo pueden ayudar a la sociedad.

«A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos sin esa gota.»

Madre Teresa de Calcuta

Referencias

Con el fin de proporcionar una información valiosa para todas aquellas personas que quieran ser voluntarios, Corazones voluntarios toma como referencia la labor realizada por otros medios. El blog Solidarios de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra es un buen ejemplo de cómo realizar vídeos o pequeños documentales respetando la intimidad de las personas y de sus familias. Otro modelo para este blog es Sostenibles, un programa de Aragón TV que busca diversos y nuevos enfoques relacionados con el tema de la solidaridad. En la misma línea, otro ejemplo de inspiración es Cafés pendientes, una iniciativa solidaria que nació en época de crisis presente en numerosas localidades. Por último, informaciones publicadas por diarios como El País sirven de ejemplo para buscar nuevos enfoques o aproximaciones.

Principios editoriales

Corazones voluntarios se compromete a cumplir una serie de principios editoriales en todas y cada una de sus entradas, inspirados en el marco del periodismo constructivo. Es por ello, que este medio nace con el propósito proporcionar una información rigurosa, al mismo tiempo que ofrece elementos positivos y orientados a la solución para capacitar a las audiencias y presentar una imagen completa.

El blog informará un tema de gran relevancia social con criterio periodístico como es el de la solidaridad de los vitorianos que se organizan para entregar su tiempo y dedicación ante una gran demanda social como es la inmigración. En efecto, este medio perseguirá la verdad, darla a conocer de forma precisa y rigurosa y atendiendo al principio de realidad por medio del formato más adecuado para cada momento.

A lo largo de las semanas, se consultarán diversas fuentes autorizadas con el fin de ofrecer un marco contextualizado y mostrar algunas claves para aproximarse a entender cómo es la solidaridad de Vitoria. En la misma línea, se respetará la vida privada y la intimidad de las personas y se tendrá muy presente que el periodismo trabaja para sociedad y cumple una función de servicio público.

Por último, las imágenes y vídeos se editarán con la máxima rigor posible con el fin de que la realidad no se vea modificada. Al mismo tiempo, se respetará la voluntad de los participantes en cuanto a su deseo o no de fotografiarse.

Participación

Corazones voluntarios está abierto a cualquier forma de participación o interacción con los usuarios de la plataforma WordPress. Desde las propias entradas se buscará que exista algún tipo de retroalimentación. Por lo tanto, se escucharán las opiniones de los lectores, sugerencias, experiencias y se responderá con la mayor rapidez posible. No obstante, Corazones voluntarios no contará con servicios externos (redes sociales), debido a la breve duración del proyecto.

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